En un viejo galpón del partido bonaerense de Tigre diez chicos miden, cortan maderas, atornillan y acomodan con exactitud cada uno de los listones que van a conformar una nueva embarcación. En poco tiempo, con ella van a navegar en el río, junto al cual viven y muchas veces no tienen la posibilidad de disfrutar.
https://www.instagram.com/p/DFqSzwXPKC-/?igsh=MXBpcTVwNHFrMWthbg==
<center>Ver esta publicación en Instagram‘</center>
Bote al Agua es una ONG que ofrece este proyecto educativo social, basado en la idea del aprender haciendo, en este caso un bote de madera.
Así, chicos que asisten a escuelas de las islas del Delta o de barrios populares de la zona de Tigre tienen la oportunidad de, junto a otros y con sus propias manos, ir construyendo una embarcación en la que después podrán navegar.
“Muchas veces los chicos más humildes viven al lado del río pero no tienen la posibilidad de disfrutarlo”, asegura Daniel Helft, creador de la ONG.
En este “haciendo” que propone la organización, los chicos y chicas que participan del taller aprenden a usar herramientas, incorporan nociones de trigonometría, de carpintería y, sobre todo, se divierten y disfrutan del trabajo en equipo.

“Los chicos aprenden mucho más cuando tienen un proyecto que los convoca. Es increíble lo que el entusiasmo genera”, sostiene Daniel.
Ya son siete los años que lleva recorridos esta ONG, que empezó como un sueño de quien quiso dejar atrás su rutina de trabajo en medio del cemento y transformar lo que era su pasión en una forma de vida, unida a una vocación social.
“La idea es que los chicos aprendan motivados, que el proyecto los convoque y que se sientan protagonistas de ese proyecto”, resume Daniel.
La propuesta comienza con una muestra del camino a emprender. Lo primero, entonces, es construir una pequeña maqueta de lo que será la embarcación, de modo tal que puedan entender el proceso. A partir de ahí, y ya con un nombre elegido para lo que será el fruto de la tarea, comienza la construcción.
“Las embarcaciones que construimos tienen un excelente comportamiento en el agua”, afirma Helft.
Y el recorrido, de hecho, concluye así, con los chicos remando en el río con el bote que ellos mismos hicieron.
“Me ilusiona pensar que se van a replicar proyectos para aprender haciendo y eso, además, nos va a ayudar para una educación más eficaz y más humana”, subraya el fundador de la ONG Bote al Agua.
