En el marco de su plan para recuperar la costa pública, el Municipio de San Isidro retiró el alambrado perimetral que había colocado un gimnasio privado para que se instale un nuevo cerco que delimite claramente la parcela privada, lo que permitió liberar 1400 de metros cuadrados para uso público.
Esta intervención, acordada con los propietarios del local, transforma el acceso a la costa en Alvear y el río, ya que amplía el paso de 14 a 50 metros, lo que mejora significativamente la conectividad y la experiencia de los vecinos en la ribera.
Al respecto, el intendente local, Ramón Lanús, sostuvo que desde su administración buscan “una costa integrada y accesible, con espacios públicos para que todos puedan disfrutarla”.
“San Isidro continúa dando pasos firmes en el plan de revitalización del frente costero, con el objetivo de mejorar el acceso a la costa para todos los vecinos y potenciar el uso del espacio público”, detalló, por su parte, Jorge Álvarez, asesor de gobierno.
Desde el Municipio destacaron la ejecución de “un plan para recuperar espacios en la costa”.
En ese marco, subrayaron que “en total se van a recuperar 8 hectáreas de costa que hoy están ocupadas o cuyo acceso es restringido, para ponerlas en valor y generar un paseo costero”.
Cronología de un plan para recuperar la costa
Como primer paso en este proceso, el año pasado se revocó la autorización otorgada al barrio cerrado frente al río, ubicado también en el Bajo de Martínez, sobre la calle Alvear. Además, en abril de este año, el Municipio finalizó la puesta en valor del Parque 33 Orientales, en el límite del partido con San Fernando, a partir de la cual se recuperaron y mejoraron más de 5,000 m² de espacio público, incluyendo zonas recreativas, áreas de esparcimiento, espacios verdes de calidad, zonas de juegos.
Asimismo, en el mes de julio se procedió a la recepción de dos inmuebles ubicados en el bajo de Roque Sáenz Peña, conocidos como Barisidro y Catalejo. Ambos funcionaban desde 1996 como comercios, a partir de un decreto que les otorgaba el uso precario sin canon ni contraprestación hacia el Municipio. Los inmuebles fueron recibidos en estado de abandono y demolición, lo que obligó a completar la demolición y luego parquizar el área. Gracias a estas tareas se incorporaron al espacio público 9.775 m².
Por último, hace unas semanas se anunció la puesta en valor la cancha de fútbol pública lindera a Bosque Alegre, como parte de un acuerdo entre el Municipio y el Club Atletico San Isidro. Los trabajos, que comenzarán antes de fin de año, incluyen la nivelación del terreno, la instalación de riego y una mejora del sistema de iluminación para su uso nocturno, garantizando su accesibilidad para fines sociales y respetando el paisaje protegido del entorno. Esto contempla la integración de Bosque Alegre, respetando su paisaje natural y asegurando su conservación como parte del patrimonio natural del Municipio de San Isidro.
