Alumnos y docentes de escuelas secundarias porteñas, tanto públicas como privadas, no podrán utilizar celulares en el aula, según lo dispuso el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires.
Con esta medida, entonces, se amplía la prohibición que desde 2024 ya regía para las escuelas primarias y el nivel inicial en el distrito.
El fundamento es mejorar los procesos de aprendizaje.
Durante las clases, el uso de los dispositivos queda entonces, desde el inicio del actual ciclo lectivo, absolutamente vedado, en tanto cada colegio debe definir si habilita o no la posibilidad de utilizarlos en los recreos.

“El celular en la escuela es una máquina de distracción y no ayuda para que los chicos aprendan. Es un problema grave que tenemos y nos hacemos cargo de encontrarle una solución”, subrayó el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, al anunciar la decisión.
De acuerdo con lo establecido, las actividades digitales que se desarrollen en las escuelas serán exclusivamente con equipamiento institucional y planificación docente.
Un diagnóstico preocupante
La prohibición del uso de celulares en las aulas de las escuelas secundarias es corolario de una realidad contundente.
▪️El 94% de estudiantes en nivel secundario lleva el celular todos los días a la escuela.
▪️Cinco de cada diez estudiantes quieren dejar de usar el celular y no pueden.
▪️La distracción digital está asociada negativamente con el desempeño escolar.
▪️El uso predominante es para entretenimiento y redes sociales, no para tareas escolares.
Lo ya probado
Estudios realizados entre alumnos un año después de la regulación del uso de celulares mostraron mejoras significativas, indicó el Ejecutivo de la ciudad de Buenos Aires en un comunicado.
▪️Siete de cada 10 alumnos de primaria y 6 de cada 10 de secundaria señalaron que prestan más atención y aprenden mejor.
▪️Más de la mitad afirmó que conversa más con sus compañeros y coincidió en que las restricciones no generan mayor aburrimiento en el aula.
▪️La mayoría de los docentes y de los directivos indicó que disminuyeron las interrupciones y los llamados de atención en clase, y que aumentó la interacción cara a cara.

Cada escuela, su reglamento
Para llevar adelante la implementación de la prohibición del uso de celulares en el aula en escuelas secundarias, cada institución deberá elaborar su propio reglamento, definir mecanismos de guardado de dispositivos, comunicar la normativa a toda la comunidad educativa y elevarla a la Supervisión.
En nivel inicial y primaria, los chicos actualmente no pueden llevar celulares a la escuela.
El camino recorrido
La regulación de uso de celulares, implementada en la ciudad de Buenos Aires en agosto de 2024, fue un primer paso. Sobre esa base, se avanza ahora con una con la prohibición en todos los niveles y en todos los ámbitos escolares.

La resolución alcanza a escuelas públicas y privadas, tanto para estudiantes como para docentes.
Las excepciones que se contemplan son casos de discapacidad, enfermedad o necesidades específicas de apoyo.
“Fuimos pioneros en Argentina y Latinoamericana en prohibir el uso de celulares en nivel inicial y primaria y en regularlo en la secundaria. Hoy, con la evidencia en la mano, decidimos dar un paso más y declarar aulas libres de celulares”, sostuvo la ministra de Educación de la Ciudad, Mercedes Miguel.
Y agregó: “Con esta nueva medida, damos un paso más: el celular deja de ocupar el centro y lo vuelven a ocupar los alumnos. Estamos a favor de usar la tecnología con sentido pedagógico, no estamos en contra de la tecnología. Pero nuestra obligación es cuidar el bienestar digital de los chicos. Ordenar su uso es una decisión educativa, no disciplinaria”.
