Con una ventaja de 13,57 puntos sobre La Libertad Avanza, Fuerza Patria -que reunió a la mayor parte del peronismo- logró dar un batacazo en el distrito más importante del país, la provincia de Buenos Aires, donde se concentra el 37 por ciento del electorado a nivel nacional.
Allí, los candidatos de Fuerza Patria -que aglutinó a los sectores referenciados en la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, el exministro Sergio Massa y el propio Axel Kicillof- alcanzaron el 47,28 por ciento de los votos, frente al 33,71 por ciento cosechado por los postulantes de La Libertad Avanza.
Fue el propio presidente Javier Milei quien, en el marco de la campaña de cara a los comicios celebrados ayer, le dio a la pulseada electoral local en este distrito el cariz de “crucial” para ponerle fin a su principal enemigo político, el kirchnerismo, a poco más de un mes del verdadero test que significarán para su gestión las elecciones de medio término a nivel nacional, para la renovación parcial del Congreso.
La llave de la ventaja
Los triunfos conquistados en la primera y la tercera sección electoral, donde se concentra la mayor parte del electorado bonaerense, le permitieron al peronismo unificado abrir una brecha significativa ante un magro desempeño electoral del espacio político liderado por el presidente Javier Milei: “Hoy hemos tenido una clara derrota y hay que aceptarla”, admitió el propio mandatario.
En la vereda opuesta, Kicillof se paró sobre la victoria y desde allí reclamó en forma imperativa “diálogo” y una “rectificación” del rumbo de la administración libertaria a nivel nacional: “El mensaje de las urnas es que no podés gobernar para los de afuera, para los que más tienen; tenés que gobernar para el pueblo, Milei”, lanzó en un escenario poblado de candidatos y dirigentes de las distintas corrientes peronistas, en un acto que arrancó con un mensaje grabado por Cristina Fernández, desde su prisión domiciliaria.

A pesar de reconocer la derrota, el presidente Javier Milei aseguró que no retrocederá “ni un milímetro en la política de Gobierno” y, lejos de eso, anticipó que al rumbo lo van a “acelerar más”. Buscó incluso atribuir a la idea de casta la aplastante victoria cosechada en las urnas y planteó que la situación será otra en las elecciones de medio término del 26 de octubre: “Han puesto todo el aparato peronista que manejan desde hace 40 años y este sería el piso para nosotros y el techo para ellos”, lanzó.

Por su parte, Kicillof le dio proyección a la victoria: “Las elecciones demostraron que hay otro camino y hoy empezamos a recorrerlo”, dijo a modo de conclusión en su discurso en el acto que encabezó una vez conocidos los resultados de los comicios, en clara referencia a las inminentes elecciones legislativas nacionales y, de algún modo también, a las todavía lejanas presidenciales.
Otras fuerzas
En la compulsa de ayer, el tercero y el cuarto lugar a nivel provincial quedaron para Somos Buenos Aires, y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT).
“Nos fue peor de lo que esperábamos”, dijo Julio Zamora, intendente de Tigre y uno de los referentes del espacio.
Con el 5,25 por ciento de los votos cosechados a nivel provincial, el espacio que se planteaba como una alternativa para romper con la polarización entre La Libertad Avanza y Fuerza Patria, consiguió aventajar por apenas 0,88 puntos a la propuesta de la izquierda, que ganó terreno y en algunos distritos, incluso, logró ubicarse tercera, como fue el caso de la tercera y la octava sección electoral.
