El municipio de San Fernando destacó a través de las redes sociales la participación de cuatro ciudadanos de su distrito en la expedición submarina del cañón submarino Mar del Plata, cuya transmisión en vivo a través de ‘streaming’ se hizo viral a fines de julio y principios de agosto.
“El Dr. Daniel Lauretta, el Dr. Mariano Martínez, el Dr. Emanuel Pereira y la Lic. Jessica Risaro son un gran #OrgulloSanfernandino y Nacional!”, posteó la Municipalidad en redes sociales.
La expedición que batió récords de audiencia vía Youtube fue llevada adelante por científicos del Conicet y el Schmidt Ocean Institute, una organización sin fines de lucro con base en Palo Alto, Estados Unidos, dedicada al estudio del mar.
Se trata de una campaña explora el cañón submarino Mar del Plata, una región de alta biodiversidad y escasamente estudiada del Atlántico sur.
Daniel Lauretta, del partido bonaerense de San Fernando, es el director de la campaña, en tanto Martínez, Pereira y Risaro son tres de los biólogos que forman parte de la expedición.

Ellos integran el Grupo de Estudio del Mar Profundo de Argentina (GEMPA), compuesto por investigadores del CONICET y universidades públicas con lugar de trabajo en diferentes institutos ubicados a lo largo de todo el país.
La mayoría del grupo trabaja en invertebrados marinos, aunque también algunos se dedican a peces y crustáceos.
“Esta expedición ha sido una experiencia única en la vida, y me siento honrado de compartirla con colegas con los que he trabajado durante una década”, afirmó el sanfernandino Daniel Lauretta, científico del Conicet y del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, quien agregó: “La calidad de las imágenes captadas por el ROV SuBastian ha sido excepcional y nos ayudó a comprender mejor la complejidad de este hábitat y la extraordinaria biodiversidad que alberga”.
Por otro lado, sostuvo que “cerca de la mitad del país está sumergido bajo las aguas del Océano Atlántico y esos fondos están llenos de recursos aún desconocidos”, por lo cual consideró “fundamentales” este tipo de trabajos.
“Esas zonas no son posibles de visualizar desde el aire con imágenes satelitales o drones. Sí o sí requerimos el uso de barcos e instrumentos como el ROV, que nos permitió ver la fauna viva in situ y su distribución. El océano profundo es un lugar inmenso”, sostuvo.
Y hay planes por delante. Así lo detalló el mismo Lauretta: “Tenemos un plan a futuro para seguir estudiando los cañones, que son muy buenos lugares para evaluar la biodiversidad en general. Cuanto más sepamos sobre ellos, vamos a poder tener un conocimiento global de la fauna en aguas profundas para tomar decisiones sobre las actividades humanas que se puedan realizar en esas zonas a futuro. Y lo más probable, también, es que, cuanto más investiguemos, más especies nuevas vamos a hallar”.
La del cañón submarino Mar del Plata es la cuarta campaña de GEMPA. Entre el 2012 y el 2013 se habían realizado tres con el mismo destino pero, en esas oportunidades, no se había tenido la oportunidad de ver a los ejemplares en vivo. Es que, anteriormente, la investigación se había realizado con el Buque Oceanográfico Puerto Deseado -perteneciente al Conicet y operado por la Armada Argentina- desde donde se recolectó una importante cantidad de invertebrados y peces con redes de pesca y una de rastra.
La novedad de esta cuarta expedición, entonces, es la alta tecnología con la que cuentan los investigadores. De hecho, utilizan un robot que se puede sumergir hasta más de 4 mil metros de profundidad y permite ver en vivo, con cámaras de alta resolución, la diversidad de peces e invertebrados, incluso de especies desconocidas hasta el momento.
La expedición, a bordo del buque R/V Falkor (too) del Schmidt Ocean Institute, se extendió por 21 días, se transmitió en vivo y en directo por Youtube y Twitch y alcanzó casi 18 millones de visualizaciones. Presenciada por grandes y chicos, marcó un hito científico y tecnológico que permitió descubrir 40 nuevas especies marinas y una diversidad inesperada en corales de aguas frías en el cañón submarino Mar del Plata a una profundidad de 3.900 metros.
Comenzó el 23 de julio y terminó el pasado 11 de agosto. La investigación contó con apoyo del Conicet y financiamiento internacional.
