El responsable de la fiscalía de Ciberdelitos de San Isidro, Alejandro Musso, advirtió que las pequeñas y medianas empresas son las que más sufren ataques informáticos.
Además, remarcó que asumen las “peores consecuencias” y faltan “personas capacitadas a nivel estatal para poder abastecer la demanda de reclamos”
Musso expuso junto a otros especialistas en el “8th Marval Summit on compliance”, el encuentro internacional que ese estudio de abogados organiza cada año para repasar la actualidad en materia de cumplimiento de las empresas y políticas anticorrupción.
Por su parte, Alberto Nanzer, subsecretario de Política Criminal de la Nación, señaló que Argentina tiene “una cobertura legal satisfactoria en materia de delitos de corrupción pero un problema de bajo nivel de enforcement, por dificultades para hacer cumplir la ley a causa de deficiencias en el sistema de enjuiciamiento”
” Esto se traduce en que hoy solo el 3% de las sentencias dictadas corresponden a delitos asociados con la corrupción y no hay condenas a organizaciones en el marco de la Ley de Responsabilidad Penal Empresaria”, advirtió.
En cuanto a seguridad informática, Javier Come, integrante del Cuerpo de Investigaciones Judiciales del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires se mostró sorprendido por “la cantidad de troyanos bancarios que vimos este último año, en hechos que pueden llegar a arruinar organizaciones”.
También asistió el ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona.
Responsabilidad empresaria
En el segmento sobre compliance empresarial, participaron la directora senior y lider de cumplimiento del Clúster de Argentina y América latina de Pfizer, Carolina Ibáñez; la gerente de cumplimiento de Globant, Mariana Tomé Fuentes y Tomás Córdoba, CEO de Mega, quien hizo hincapié en la capacitación, como estrategia corporativa: “Es una mirada centrada en la cultura para la construcción de la reputación de largo plazo”, dijo.
En ese sentido, Tomé Fuentes agregó: “Para construir una cultura de compliance dentro de una organización no hay que imponerla, hay que construirla. Es importante que los líderes de mando medio se conviertan en nuestros aliados y que colaboren con la difusión de la cultura de la compañía” y planteó: “La tecnología es muy importante en nuestros procesos. Tenemos agentes que nos ayudan a optimizar los procesos. Es una ayuda enorme y nos facilita el trabajo a futuro. Con el desarrollo de la tecnología tendremos más colaboración.”

A su turno, Ibáñez, sostuvo: “Una cultura de compliance se construye constantemente y entre todos. Nosotros en Pfizer implementamos un grupo de embajadores de compliance, son 1200 colegas a lo largo de todo el mundo, que ayudan a reforzar la cultura de integridad a lo largo de toda la organización, e incorporamos la arista de poder evaluar, a la hora de contratar a una persona, métricas de integridad y compliance”
